Archive for 30 abril 2009

La I.

abril 30, 2009

No empieza con una I. La I es el final de la tarde.

Còmo nombrarla. Soñando. Diciendo que està ahì.

Soñar da hambre. Y el alimento, los tomates y cebollas,

son escasos. Tienen una enfermedad no muy conocida.

Al menos poraquì. La I. No se conoce. No se sabe nada de ella.

Comer sòlo da tristeza. Deglutir, sembrar las palabras.

Tragarlas con una sola mano. Engullir las comas y las ìes.

No cuestan tanto las jabas de almacenar,

los vocablos inhòspitos los refrigeradores intermitentes.

No llamar por su nombre a nadie: El compartimiento,

la lìnea telefònia. La llave de abrir labios.

Se corre la avenida vintage la pantalla del gris escleròtico

No importa la rectitud del octavo cerco, de la milla verde.

Te abrazo con pulcritud te decanto los ritmos

La trompeta como arma nuclear. El escaso jazz de tus ojos sonoros.

 Es sòlo el final de la tarde, de la I: Desvistièndome.

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La Acera.

abril 26, 2009

Esa pequeña acera hecha pedacitos de piedra

de musgo, tierra corriente e insectos,

por dónde caminan las horas y los arroyuelos

junto a mis abuelas y mi tía Audelia;

que se despiden amorosas, quebradas.

Cuántas lágrimas y agua de beber común  

caben en los espacios vacíos en los espejos

en los montoncitos de estiércol y raíces secas

y aves muertas y bichos petrificados.

Sin palabras calladita sin cerrojos

desnuda como Dios la trajo al mundo.

O es mejor decirlo así;

despeinada traviesa penetrada.

Con el sexo expuesto a la tarde.

Cómo me cuesta derribar sus ladrillos

sus cementerios de adobe y maderas de atar 

sus letreros sin nombre y sus calles sin rumbo.

Tan pequeña estás ahora. Fluvial y encañonada 

númerica matématica casi exacta.  

La vida ya no esta aquí. Camina la avenida honda.

La casa ventilada y blanca escurre huecos oquedades

hoyos sin luz jardines en secrecía y gritos de niños pequeños.

Sufres despedazada volátil irremediable.

 La lengua del dragón y la montaña te acarician

en tus adoquines canteras mármoles y lajas.

Esta hecatombe viene desde muy arriba.

ya no hay letreros de sur y norte

ni de arriba a abajo o de un lado a otro

una cosa divina te habita y desparrama.

Hasta cuándo terminará esta agonía.

No lo sé. Sólo espero que la gran avenida nazca

señalizada bien iluminada con copeches y luciérnagas.

Así virgencita casta y pura, con cementos nuevos,

bien vestidita pintadita y guarnecida

te pueda caminar de nuevo,

cuando los fantasmas del cine Roxy

se hayan ido.

The body.

abril 26, 2009

El cuerpo yacía –como en la novela de Stephen King: The Body–, sobre la fría plancha de acero inoxidable de la Morgue. El médico forense hacía un primer acercamiento a las posibles causas de su deceso: Extirpó de las fosas nasales un ejemplar de langosta, sin duda era de la familia de los Ortópteros, ésas diminutas criaturas son de las más sorprendentes del reino animal; pueden vivir en los lugares más insólitos y mantenerse con vida con muy poco alimento. El origen de ése insecto respondería muchas preguntas acerca de las últimas horas de vida de ese cuerpo. Sin nombre aún. Asesinato o simple suicidio.

Era una crisálida. Bajo el microscopio descubrió lo que parecía un chip incrustado en unos de sus órganos. Ya sabía que durante este proceso de renovación el insecto pasa por un fase de metamorfosis en dónde puede curar heridas o reposicionar los órganos internos en torno a objetos extraños. Es decir, podría haber incoporado a su cuerpo un artefacto externo, como ese chip, gracias a la capacidad regenerativa que acompaña a esta etapa de transformación. O una nueva hipotesís llevaría a que este objeto podría haberse implantado en la crisálida antes de la muerte del desconocido.

Se sabía que la CIA impulsaba un programa para implantar chips de sabotaje en insectos, especialmente en langostas. Aunque los fines de este programa era solo el espionaje no sabriamos si el pronunciado envenenamiento de ese cuerpo tuviera algo qué ver con esta agencia. Por lo pronto no descartaríamos ninguna de las hipotesís. La principal era determinar que papel jugó el chip en la muerte del japonés. La autopsia determinaría que sustancia fue utilizada para envenerarlo. Por otra parte, la indagatoria recorrería los aspectos financieros, de relaciones sociales y laborales e incluso una posible causa de suicidio. Harakiri sin lesiones o la crisis bancaria en los EU. Suena razonable. No?.

Se sabía que por su aspecto bien podía ser un corredor de Wall Strett. Zapato italiano, traje de diseñador español muy reconocido EZ (No podemos poner marcas en el Record de Filiación), reloj suizo de alto valor y una marca de un tatuaje con una leyenda en inglés: “We will all laugh at gilded butterflies” –Todos nos reíremos de mariposas doradas–. Bueno más bien diría yo de “langostas doradas”.  Y de escasas 36 horas de vida.

langosta2

No había más pistas. Ni corporales ni en la escena del crimen. Es decir, en el terreno montañoso de aquella vía de acceso a la playa nudista de Zipolite, dónde fue encontrado el cadáver. 33 ó 35 años. Masculino. 68 kilos. 1.85 estatura. Encontrado recostado en el asiento delantero de un BMW azul 325i, sin señales aparentes de violencia o intento de robo. Es una madeja dificil de deshilar éstos casos, balbucéo el fiscal asignado al caso. Sin violencia ni robo ni alcohol. Es un caso para el archivo muerto. Doblemente muerto.

pentagono

En una oficina del Pentágono celebran el éxito de la misión: Crisálida Errante. Una langosta ha sido incrustada con un chip capaz de asesinar a un individuo con una carga letal de veneno degradable en sólo 15 minutos. El insecto ha sido enviado con la información genética del individuo, es decir su ADN y ha recorido seis mil kilométros hasta las playas nudistas de Oaxaca, en México. Su nombre Unsinagawa, ex-novio de Megan Fox, la estrella de Transformers y con quièn se hizò el mismo tatuaje: “Todos nos reiremos de mariposas doradas”. Su crimen: Tener amoríos con la directora ejecutiva del Pentàgono. Desde siempre se ha sabido que…

El clítoris es un arma de guerra.

El Lector.

abril 25, 2009

No hay mejor halago para uno mismo que ser unomismo. Siempre quizé ser un gran navegante. O un navegante intrépido, un navegante atrevido. Bueno, al menos un navegante un poco mejor que otros: un buen navegante. Ahora se dice, se comenta por ahí que soy un gran navegante. Lo he escuchado en la familia, en mi circulo de trabajo y en las reuniones sociales y de negocios. La noticia me ha dejado helado: yo siempre quizé ser un gran navegante.!!!. De los mejores navegantes!!!. Qué gran orgullo, ser un gran navegante. Lo que siempre quizé ser!!!!.

images

Convencido llego a la competencia anual y grito que soy un gran navegante. Así lo dicen todos. Pero nadie me escucha todos estan inmersos en sus trabajos previos para la regata. Las cuerdas sobre las arandelas y los giros de los rehiletes es lo único que se escucha. Yo vuelvo a gritar que soy un  navegante… Unsinagawa lo repito es un gran navegante!!!. Al final de la regata ocupó el puesto 1. Es verdad soy un gran navegante.

Ya en mi casa mi hijo me dice: Papá. No me identifica. Mi esposa me recuerda que hay cuentas por pagar, pero no que soy un gran navegante. Salgo a la calle y mi vecino me saluda: Hola Unsinagawa, pero no me dice “gran navegante”. Llego a la esquina y tomo el diario del día que cabecea: Unsinagawa, ganador de la regata anual, gran navegante.

Convencido leo el diario. Soy un lector, sí eso soy!!!, un lector de periódicos no un gran navegante.